martes, 4 de enero de 2011

Empezar a escribir

Sí, empezar a hacerlo para romper el hielo. Para rasgar la blanca pantalla. También, como metalenguaje, para aprender a escribir un blog. ¿Con qué objetivo? Para obligarme a reflexionar. Para recordar. Registrar también para enfrentarme a mis propias contradicciones. Palabras que no se lleva el viento y que se enfrentan entre ellas, aunque las separen un par de clics. Lo principal es apuntar aprendizajes, experiencias, ejemplos, ideas... que puedan iluminar futuros proyectos. Posts como quien pone piedras en un riachuelo para llegar al otro lado. Algunas, grandes y firmes. Otras, pequeñas y cojas. Pero todas formarán parte del puente hacia la nueva fase, cuyas expectativas prefiero no desvelar tan pronto. Me doy la bienvenida.